El homosexualismo, o la preferencia física, afectiva, emocional, carnal, coital a otros del mismo sexo (odio la palabra género) no es una discusión racional, es más, llevar dicho comportamiento sexual a un plano racional sería estúpido tomando en cuenta que nadie se pregunta porqué los heterosexuales les gusta el sexo opuesto, salirse de los parámetros son otros 100 pesos. La sociedad nace y se nutre de acto reproductivo heterosexual, es claro que ninguno de los gay hubiésemos nacidos sin la copulación exitosa de dos heterosexuales. Si el orden social necesita la heterosexualidad para supervivir ¿por qué la perfección creadora hizo de la misma sustancia a personas con otra preferencia sexual? Vaya que “conflicto”; Ciertamente abordo el tema desde la superficialidad de la cuestión social y no desde la esencia misma de la voluntad creadora. Me gusta pensar en un florilegio, la sociedad es la uniformidad humana absoluta integrada por personas diferentes, sencillamente diferentes, no mejores ni peores.
Azuzo –adrede claro- mas el conflicto: ¿Y que dice la Ecclesia? Vamos que me refiero a la Religión Cristiana en su tronco esencial y original, o sea la Iglesia Católica, que por evidencia histórica irrefutable y coherencia doctrinal me parece la voz oficial del Cristianismo, y no de los negocios privados de los cultitos escasos de doctrinas de nuestros paisitos. Evidentemente la Biblia, en cuanto libro sagrado del Cristianismo, toca el tema según los géneros literarios pedagógicos y circunstanciales en que los escritores sagrados los concibieron, y aún asi desmenuzando el texto hasta su mas esencial significado es evidente el rechazo explícito al homosexualismo en esencia y en potencia; es más quien diga que en el Novus testamentum no se repudia tanto como en el Vetus es porque nunca escucho hablar de las epístolas de san Pablo y todo ese rollo. Puta es lógico que si el libro sagrado de una religión prohíbe tal comportamiento de repente es entendible que la manifestación social de dicha creencia sea fiel a dichos principios.
Yo –por si algún pueril no lo había notado- soy gay, asi y como lo dirán muchos, con mucho-mas o bastante-menos orgullo. También soy Católico y conozco muy bien la doctrina y los alcances de los dogmas y preceptos. Fui religioso por un tiempo, y sin miedo a equivocarme puedo decir que jamás fui tan feliz. Si in die kirche o específicamente en el Catecismo de la Iglesia se pide a los homosexuales castidad (cosa que se pide igualmente a los str8 solteros) y no define una explicación o explicación generalmente aceptada sobre el origen del mismo es porque se reconoce tácitamente el fenómeno masivo y mas aun no se sataniza eficientemente; si eres gay nadie te puede decir estas dos cosas: Dios te hizo asi o Dios no te hizo asi, no lo saben y mientras alguien no esté en estos mis zapatos no lo entenderán, ¿pido comprensión? Naaaaa, ¿Qué pido? Vivir mi vida en paz, sin joder ni que me jodan. Amén al “ama a tu prójimo como a ti mismo” y mas si ese prójimo me gusta y tiene la mínima cantidad de neuronas para sostener una conversación amena y agradable. El conflicto no siempre es desagradable, el chiste está en saber equilibrarlo para que “los contrarios coexistan”.