Con pasión. Así veo la vida pública, la capacidad de tramsformar una sociedad desde el plano mas sentido y sufrido: el económico, en un orden político estable de justicia verticalista: conservador, y cimentado sobre la ley divina, el imperio de la ley cristiana bajo cuya base jurídica se instaure el reinado social de Cristo en la tierra.
¿Baño de idealismo? Si, quizá. Es que no puede ser de otra forma. Cuando nuestros mejores dieron su vida por causas plenamente naturales no lo hacian por un necio afán de ir contra la corriente de la época sino por colocarse en la cima de sus principios ennoblecedores, amando la noción de tierra-patria, personificando aquello que trazaba como objetivo para una sociedad mas feliz, mas justa y plena. Acaso esta época ya no es para idealismos -¿me pregunto? - muriendo asi la bienamada fuerza transformadora que en cada generación crece para amar y servir.
Si, mis ideas son de otro tiempo, el conocimiento me ha dado el poder del discernimiento histórico sobre las corrientes de pensamiento; cuando el hombre sienta inflamado su corazón de amor al prójimo, y la injusticia le de una resuelta voluntad de detener lo que se aparta de la recta intención, ese dia no habrá poder político que restrinja la voz opositora desde los confines de una cárcel y menos algún fusil apagará la llama profunda de la justa venganza que espera como fruto el feliz término de la dictadura del relativismo ideológico.
lunes, 11 de mayo de 2015
Con absoluta determinación
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